Ultimadamente he visto con más
frecuencia esos días grises que al despertar anuncian que el día aun no quiere
o termina de llegar, esos días que arrojan una sensación de pesar y malestar en
el alma, uno de esos que demuestran toda la depresión acumulado entre sueños,
entre sábanas blancas que se acomodan en el cesto de la ropa sucia.
Ultimadamente se siente aún más la desazón del tazón de sopa, el descolorido de
la flor otoñal, el descontento del payaso sin risa, cada vez es más notorio un
malestar familiar en la gente, en el vecino, en el espejo. ¿Qué ocasiona todo
esto?, ¿Qué es eso capaz de quitarle el aliento al ave pasajera?, ¿Qué es capaz
de quitarle su sonido al viento y arrojar al destino por las escaleras?, y sin
importar que sea, ¿Por qué nos ha quitado la decencia?
Lo veo venir como la marea, pero
en un lento ir y venir desesperado, uno de una desesperación extraña, uno de
esos que no quiere tener motivos, uno que solo busca morir en la orilla, pero
que no alcanza poder quedarse en ella. Tal cual pájaro que se estrella a la
ventana, súbito y de repente, todo ahora es triste, agresivo, desgarrador,
lleno de amargura, pero por sobre todo triste. Son pocas las cosas que me hacen
sonreír de verdad, y las cosas que me importan, aquellas que me llenan, por
cuidarlas me recuerdan la angustia. Sin embargo entre ese gris esta esa luz
blanquita que siempre me recuerda lo afortunado que soy, la oportunidad que
tengo al poder aun sentir y reconocer ese dolor, uno que ya muchos se niegan,
pues de él se han acostumbrado, y de él viven.
Quisiera que todos dejaran ese
mundo triste en el que viven día a día. Afortunadamente yo tengo mi casa, mi
lugar cálido en donde mi corazón se arropa, pero ¿qué pasa con aquellos que
no?, ¿Qué sucede con aquellos quienes aún esperan la primavera?, ¿Qué les
espera a todos aquellos en quienes en su corazón todavía llueve? Sin importar
que pase, saber que no todos podemos hace al mundo algo triste. ¿No todos
tenemos derecho?, ¿Quién fue el primero en poner las reglas? Miro al cielo y
solo espero, que todos podamos poder conseguir nuestro pedazo feliz en esta
humilde tierra.
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