jueves, 20 de agosto de 2015

La Explosion en Tianjin



Vivimos en un mundo globalizado, donde el uso de la tecnología ya es una realidad en casi cada rincón del planeta, y aquellos que aún no la usan, al menos la han visto o han oído de ella, y es así, la tecnología constituye una parte vital en el mundo actual en el que vivimos. Por ende, es imposible que la tecnología no afecte la forma en que nos comunicamos, y ejemplos de ese impacto tecnológico, es el periodismo ciudadano que realizan día a día, los individuos de cada una de las naciones a través de sus teléfonos de última generación. De hecho, es gracias a esta herramienta poderosísima, que hoy en día, noticias que no interesaban a cierto grupo político o influyente de forma económica, es que han salido al aire, ya que si de la voluntad de esos pocos se trata, solo veremos, escucharemos y nos informaremos, de lo que un grupo selecto decida.

A pesar de todo lo anterior dicho, en la ciudad de Tianjin en China, exploto una estación de gas, que luego conllevo a la explosión de una fábrica aledaña de productos químicos, que origino una explosión tan enorme que hasta la registraron varios sensores sísmicos. Lo importante de todo esto, es que ante tragedias mucho más pequeñas, el grupo periodístico del mundo entero, las ha cubierto de mejor manera y a veces con un sentido grotesco e inhumano, pero lo han hecho, se han evocado a la tarea de informar sobre el evento.

Dicha explosión, a lo que va de fecha ha salido muy poco en medios tanto digitales como los ya acostumbrados para la prensa, lo que evidentemente destaca el poder de algunos pocos para encubrir lo que sucede en nuestro mundo, lo que destaca la censura que se está realizando en este momento, y de la cual muchos no somos conscientes. Es así, muchos de nosotros desconocemos la mitad de los horrores que ocurren en nuestro mundo por la culpa de quién sabe quién, y aun así, somos felices ignorante en nuestra burbuja de cotidianeidad. Sea por la razón que sea, es importante que eventos de cualquier índole no sean cubierto, no sean ignorados, tan solo para que no salga perjudicado cierto grupo que este en el poder.

Lo más importante tal vez, son las consecuencias que arroje este evento, que solo podríamos observarlas, cuando la mancha sobre el mantel sea demasiado grande como para taparla. Mi invitación es a no callar las voces mudas que gritan desde el más allá, la justicia que se merecen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario